Me puse a escribir estas líneas, complementando un artículo de la prensa escrita, y desde que estoy metido en la informática nunca he visto artículo interesante relacionado a este personaje, sólo he visto su récord de famoso en los reality shows de TV, donde lo nombran por su dinero y fama de poseer 2 equipos de ligas de primera (baloncesto y fútbol americano), y poseedor del yate más lujoso y moderno del mundo como también de conspicuo empresario exitoso, pero nunca de lo que realmente ha hecho o hace por la humanidad, y mi principal objetivo de referenciarme a él es por su punto de vista sobre la ciencia y su curiosidad de descubrir nuevos horizontes científicos… Espero les guste…
Paul Allen, aquel hombre que decidió ser un filántropo y un pionero de la ciencia y la tecnología, cofundador de Microsoft y se retiró de ella para dedicarse a otros rubros de negocio y promover la investigación.
Actualmente con sus 54 años, Paul Allen quizá es una de las personas (tan igual que Bill Gates y Steve Jobs), la persona que ha hecho realidad quizas más fantasías juveniles, pues si no muchos los conocen, pues amasó una fortuna con su propia empresa, Microsoft; y por ahora comparte el sueno de ser dueño de dos equipos deportivos profesionales y fanático de la música como muchos (y me incluyo a mi mismo, como un pseudo-profesional con mucha afinidad por la música), quien creó en museo del rock y si eso no es todo, se ha dado el lujo y gusto de haber construido una nave espacial y un telescopio para buscar seres extraterrestres, y creo que sin exagerar y siendo algo mas descabellado tiene el deseo de desvelar los misterios del órgano más importante de los hombres…jajajaja (uhhhyyyy se me van a prender las mujeres) no sean mal pensados, se trata nada menos que del cerebro humano.
Para saber algo más de este personaje, pues en 1975, este jovenzuelo y risueño de aspecto satisfecho (NERD o GEEK), convenció a su amigo de la adolescencia de hacer una locura, quizás muy jalado de los pelos, cual era desocuparse de lo habitual y abandonar la Universidad de Harvard para fundar juntos una pequeña empresa de software, algo muy loco en esa época (ahora creo que es más fácil y razonable), y dado el destino, no les fue mal. Bueno ya sabemos lo demás de la historia, esta por más escribirlo
Pero su vida no sólo es éxito y suerte, en 1983 Allen, decidió tuvo que abandonar el gigante del software, tras ser diagnosticado de la enfermedad de Hodgkin (No se que carajo era el tipo de enfermedad que sufrió, cuando vi un reportaje acerca de su vida, asi que acudí a la salvación de wikipedia), que superó meses después tras un transplante de médula. Pero el siempre por ser accionista de microsoft siempre recibio su fortuna. Desde entonces, se ha dedicado a invertir la fortuna que reunió con Microsoft en lo que más le ha agradado. Se tiene conocimiento que es un filantropo por naturaleza, o por moral y principios, y que además de prestar una atención especial a sus proyectos filantrópicos, a través de Paul G. Allen Family Foundation, nunca ha dejado invertir y ha continuado en los negocios, y sobre todo que se ha convertido en un patrón o líder de las ciencias que rivaliza e influye con las agencias del Gobierno. Y todo esto, sin dejar de lado sus grandes hobbies, que son la música y el deporte.
Se le considera un mecenas en la ciencia, su mecenazgo científico es realmente apasionante, y realmente sorprendente, les alcanzo algunas…(La información obtenida se extrajo de la internet)
- En 2001 impulsó con 11,5 millones de dólares el programa SETI para la búsqueda de señales de radio provenientes de una inteligencia extraterrestre.
- Movido por otra de sus pasiones, el espacio, invirtió 30 millones de dólares en SpaceShipOne, que ganó el premio X Price por ser la primera nave espacial tripulada de capital privado.
- En 2003, dedicó 100 millones de dólares a la creación del Allen Institute for Brain Sciences (Instituto Allen para las Ciencias del Cerebro), con la ambiciosa meta de desentrañar los genes que gobiernan el cerebro de un mamífero. Según mi investigación, y segun la tele (discovery), científicos ya han obtenido un mapa que señala la función de 20.000 genes del cerebro de un ratón, este objetivo fue impulsado justamete por el mismo Paul Allen y ahora va por el máximo desafío, obtener el mapa del neocórtex del cerebro, lo entiendo como un Atlas del Cerebro Humano, se imaginan, si se logró obtener del raton que comparte casi el 99%, aunque suene increíble con nosotros los humanos (Por eso a veces me cruzo con cada cerebro de ratón con puestos de jefes y gerentes…!) y la diferencia entre ambos esta en el tamaño, por que a cada rato vez ratas de laboratorio…
- Pero además, fundó empresas de software, televisión por cable e industrias web; compró los equipos Portland Trail Blazers de baloncesto y Seattle SeaHawks de fútbol americanose
- Posee el yate más caro y mejor equipado de lujos del mundo, el Octopus… ahh tambien posee la última tecnología de navegación… mejor que cualquier otro buque de guerr
- Tiene un estudio de grabación en su casa y toca la guitarra desde la adolescencia. Paul Allen es un amante del rock y, como homenaje, en 2000 creó un impresionante museo sobre su historia, el Seattle’s Experience Music Project.
- Es el habitual de la lista Forbes de los más ricos del mundo…
|
En esta foto, cuando trabajaban en microsoft |
|
Bueno ya no quiero llevarlos por otro camino del asunto… Paul Allen es naturalmente, un emprededor con suerte, desafió a una sociedad muy pobre de conocimento en ese entonces, reinado por la paz y el amor, sexo y drogas; pero a pesar de todo, es un personaje con ingenio e inquietudes.
Segun la Revista "Muy Interesante", relata una entrevista que se hiciese ya meses atrás al mismo Paul Allen, en donde cuenta algunos pasaje de sus vida como emprendedor y el futuro de la ciencia y sus alocadas y controversiales creencias…
A continuación muestro una copia del relato con las preguntas… Espero no estar cometiendo delito sobre la Autoría de esta información.
¿Alguna vez se ha imaginado un mundo sin Microsoft?
¡Guau, qué pregunta! Supongo que la industria estaría muy fragmentada. Han surgido muchos productos desde entonces, como iPod, Google, YouTube, eBay y Amazon. Si no existiese esta última, otros venderían libros on line, ¿pero con el mismo impacto? ¿Y si hubiese cinco empresas de subastas, en vez de eBay? Habría mayor variedad de cosas para escoger, pero con una empresa grande hay más oportunidades de mejorar.
¿Su experiencia con Microsoft tiene que ver con el tipo de proyectos científicos que respalda?
En cierto sentido, sí. En la industria informática, hay un equipo interdisciplinar de personas que trabajan en un problema de forma cooperativa, uniendo sus resultados. Así es como lo hicimos con el proyecto del cerebro del ratón.
Su interés por el cerebro parece un paso lógico para alguien que empezó escribiendo software.
Sí. Si te implicas con los ordenadores, acabas fascinado por la idea de la inteligencia. El cerebro humano trabaja de manera completamente diferente a un ordenador, hace algunas cosas mucho mejor y esto seguirá siendo así en los próximos 100 ó 200 años. ¿Pero por qué? Junté a un montón de neurocientíficos y les pregunté qué podía hacer yo para ayudar en el campo de las neurociencias. Su respuesta fue: una base de datos genéticos del cerebro del ratón.
El Allen Brain Atlas –Atlas Allen del Cerebro– es un proyecto de archivo masivo de datos. ¿Es una nueva tendencia en la investigación?
Es un tipo de ciencia a escala industrial. Ya estamos presenciando otros esfuerzos similares; creo que hay un intento de Harvard en marcha para hacer una base de datos de cáncer. Craig Venter –el biólogo que secuenció el genoma humano– lidera un plan en el que recoge agua de mar para catalogar la vida del océano. Pero sólo hay unas docenas de proyectos de ese tipo. En unas décadas puede que esta cifra resulte ingenua.
–¿Qué es lo próximo que harán en su consorcio neurogenético?
Aún quedan aspectos del cerebro del ratón por explorar, como su desarrollo embrionario y las diferencias entre el femenino y el masculino. Estamos empezando a adentrarnos en el cerebro humano, mucho mayor que el del ratón –del tamaño de una almendra–. Se necesitan imágenes mayores, más capacidad digital. Por suerte, no hay variedades uniformes de seres humanos, como las hay de ratones; pero nos queda un largo camino hasta analizar en detalle la genética y la estructura cerebral.
¿Cuál cree que es la probabilidad de éxito de SETI? ¿Qué posibilidades hay de encontrar vida inteligente fuera de la Tierra?
Los científicos son optimistas. Piensan que, con instrumentos mejores, podríamos captar ondas en más frecuencias o con más profundidad y encontrar civilizaciones emitiendo ahí fuera.
¿Si encontraran señales, sería usted el primero en saberlo?
Primero llamarían a la Casa Blanca. Me dijeron que soy el tercero o el cuarto en la lista. Supongo que es uno de los beneficios de financiar el proyecto, pero el teléfono aún no ha sonado.
¿Qué supondría ese tipo de descubrimiento para usted?
Saber que hay otros seres fuera con los que comunicarnos, extrarrestres inteligentes, cambiaría nuestras vidas. Nos tendríamos que plantear unas cuantas preguntas. ¿Qué dice el mensaje? ¿Podemos descodificarlo y devolverles una respuesta? ¿Son bípedos que respiran oxígeno, o son una nube en un planeta gaseoso gigante?
Usted también ha apoyado los aspectos más prácticos de la exploración espacial, financiando SpaceShipOne. ¿Cómo vivió el momento de su despegue?
Recuerdo que estaba muy nervioso por miedo a que algo pudiera fallar. Nunca había puesto en peligro una vida. Cuando un programa no funciona, sale un mensaje de error en la pantalla, pero si algo falla en un cohete, el error casi siempre tendrá consecuencias fatales.
¿Qué opina acerca de emplear la nave como producto comercial?
Sería genial que la gente comprase un billete para volar, ver las estrellas y el cielo oscuro. A mí me gustaría hacerlo, pero después de que otros hayan volado un buen número de veces.
¿Apoya usted los planes de la NASA para mandar humanos a la Luna y a Marte?
Muchos argumentan a favor de estos proyectos, que hay que tener sueños ambiciosos. Siempre me fascinan los retos técnicos, ¿pero no podemos conseguir los mismos datos con un pequeño vehículo que corra por Marte con una cámara? Los seres humanos somos frágiles, y desde que llevasen a alguien a Marte hasta que lo trajeran de vuelta, el astronauta estaría bajo las radiaciones del Sol y de la galaxia. Hay que pensar en eso. Como especie, somos descubridores y aventureros, y el espacio y el océano profundo son las últimas fronteras. Pero no confío en que acabemos comprando apartamentos en la playa marciana.
Los proyectos que ha patrocinado cubren muchos campos. ¿Qué criterios de selección sigue?
Me pregunto a mí mismo cuáles son las grandes preguntas de la ciencia en cada momento. Hay poca probabilidad de levantar el teléfono y que nos conteste un alienígena, pero en mi opinión, abordar esta investigación es muy valioso. Otras áreas que me interesan son el cerebro humano y la biología de sistemas, esto es, comprender cómo funcionan por dentro las células. También los temas de hoy: el calentamiento global y las enfermedades. Y la física teórica, aunque básicamente consiste en un puñado de genios en distintos lugares del mundo, y no sé cómo podría hacer que trabajaran más rápidamente que lo que ya lo hacen.
¿Cuando financia el Atlas del Cerebro o el SpaceShipOne, piensa en ellos como inversiones o es pura filantropía?
–Son proyectos filantrópicos, pero siempre me planteo si hay alguna manera de que se autofinancien. En investigación biológica, esto significa crear patentes o conseguir fondos de fundaciones o del Gobierno. Creo que tendremos éxito con el Atlas del Cerebro porque hemos demostrado habilidades únicas. Por ahora no hemos patentado la propiedad intelectual del proyecto, aunque no lo excluyo. En la mayoría de las cosas que he hecho, trato de captar su principal valor y desarrollarlo. Y mira Microsoft. En 1975 éramos tres tipos, y ahora son 70.000.
¿Cuando Gates y usted comenzaron, eran ambiciosos?
Sabíamos que los microordenadores con software podrían tener impacto. Una gran parte del éxito de Microsoft se debió a que, cada año, los chips sobre los que funcionaba nuestro software se hacían más rápidos y baratos. Doblaron su capacidad cada 18 meses, como predecía la ley de Moore. Al comenzar calculábamos que, si nos iba muy bien, tendríamos unos 35 empleados. Pero en realidad, albergábamos esperanzas mayores. En nuestro interior estábamos pensando: “si un montón de gente comprara un ordenador barato…”.
¿Cómo trabajaban los dos juntos al principio?
Dividimos las tareas de programación. Yo estaba familiarizado con el software de las unidades principales y los miniordenadores para emular chips, y Bill trabajaba en el diseño del programa Basic. Él enfocó su actividad hacia las relaciones externas y los negocios, y lo que a mí me atraía era saber en qué dirección se desarrollaba la tecnología. Éramos complementarios.
¿Ahora recuerdan juntos los viejos tiempos?
¡Sí, y nos reímos mucho! Es difícil explicar el ambiente de diversión tan increíble en el que vivíamos. A veces Bill dormía en la alfombra de la oficina, y cuando la secretaria llegaba, veía sus pies sobresaliendo fuera de la puerta. Nuestra única actividad de ocio era ver películas. Podíamos programar hasta las 2, 3 ó 4 de la mañana, levantarnos tarde y volver a empezar. Nos encantaba.
Usted y Gates parecen seguir caminos paralelos. ¿Van a hacer colaboraciones filantrópicas?
Siempre estamos buscando puntos en común. Al fin y al cabo, hemos tenido mucho éxito juntos. Hace poco hablamos de hacer algo en las fronteras de la energía.
¿Cuáles son las grandes cuestiones que tiene ahora en mente?
La salud del océano y el problema de la energía. Por eso he invertido en una empresa para investigar la fusión nuclear.
¿Qué tipo de investigación sobre la fusión desarrolla?
La empresa se llama Tri Alpha Energy y financia la fusión aneutrónica, un proceso que emite protones en vez de neutrones, potencialmente más eficiente. Se prevé que la fusión nuclear va a seguir en el horizonte durante décadas, así que hay que pensar en alternativas. En los últimos años ha habido muchas discusiones sobre los reactores de fisión, y yo he participado en reuniones sobre el tema. Creo que Bill también está interesado en esto.
Ordenadores, deportes, barcos, espacio, ciencia y rock and roll. ¿Le queda algún deseo infantil pendiente de realizar?
Con 8 años me fascinaban los coches deportivos. Ahora no me gustan tanto como otras cosas, así que no tendré un supermodelo con llamas a los lados. En la vida, tienes que elegir tus debilidades.
Fuente : Magazine "Muy Interesante", obtenido dede su web oficial, y escrito por Evan Ratliff
Espero les toque la conciencia algunas puntos de esta entrevista y como aporta la ciencia…
Un saludos a todos los amigos lectores…

